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Sales Engineer para calderería y chapa

Presupueste trabajo a medida desde la consulta que le enviaron, no desde la que usted reescribe.

Pegue la consulta o la lista de corte tal como llegó y Kabaido deja cada línea puesta con su material, calidad, perfil o espesor, medida, longitud, cantidad, proceso y acabado, y cada valor queda atado a las palabras de las que salió. No hace falta un catálogo de productos. Las líneas llegan puestas y usted les pone sus propios precios.

El trabajo tal como es hoy

Una consulta nunca es un listado limpio

Es un párrafo, una lista pegada en un correo, el escaneo de algo escrito a mano o una hoja de cálculo cuyas columnas nadie entiende igual.

Una consulta de calderería llega en prosa. Seis largos de tubo rectangular en S355, dos de ellos galvanizados, cortados a las medidas de la lista de abajo, algo de chapa según plano, y si puede ser para la semana siguiente. Nada de eso es una referencia. No hay ninguna fila de catálogo donde buscarlo, porque usted no vende un catálogo. Usted vende material más mano de obra más acabado, presupuestado para ese trabajo concreto.

Así que el presupuestador lo reescribe. Línea a línea en una hoja de cálculo, resolviendo qué calidad va con qué pieza, qué medidas son longitudes de corte y cuáles son medidas acabadas, qué es cantidad y qué es dimensión, y qué no ha dicho el cliente en absoluto. Esa reescritura no es presupuestar. Es la hora anterior a presupuestar, y vuelve a ocurrir con cada revisión.

El oficio está en saber lo que pide el trabajo. La hora anterior es teclear, y teclear es justo lo que debería hacer una máquina.

Para eso está esto. Lee la consulta que le enviaron de verdad, deja las líneas puestas con cada valor atado al sitio donde aparecía, pregunta por lo que la consulta no dice y le entrega una oferta con las líneas ya dentro. Lo que vale cada línea sigue siendo su criterio, y sus tarifas siguen siendo suyas.

Lo que saca de la consulta

Los valores que usted habría reescrito

Cada uno se captura con el trozo de texto del propio cliente del que sale. Un valor que la consulta nunca dio se deja vacío y con una pregunta al lado, en vez de rellenarlo.

Material y calidad

La familia y la designación tal como las escribió el cliente. Una calidad es identidad, así que se arrastra literal y nunca se convierte a otra designación en su nombre.

Perfil, espesor y forma

Chapa, chapa gruesa, pletina, redondo, tubo cuadrado o rectangular, angular, UPN o tubo, con el espesor o la sección que indicaba la consulta y las unidades normalizadas a milímetros.

Medidas y longitudes de corte

Longitudes, anchos y diámetros, con la redacción original junto a la cifra normalizada, para que una longitud de corte no se lea nunca como una medida acabada.

Cantidades y lote

Cuántas, en qué unidad y el patrón de entregas cuando la consulta lo da. Una cantidad que la consulta nunca indicó se queda sin indicar en lugar de convertirse en uno.

Procesos y operaciones

Corte, plegado, soldadura, taladrado, roscado y desbarbado cuando la consulta los nombra, con la referencia de plano arrastrada sin tocar.

Acabado y tratamiento

Galvanizado, pintura en polvo, pintura líquida, granallado, pulido o en bruto, capturados tal como se indican, para que la línea de acabado se presupueste contra la operación correcta.

Una línea que no coincide con nada sigue siendo una línea. Llega puesta, citada y sin precio, esperando su cifra.

Sin catálogo

El trabajo a medida no tiene referencia, así que no se le asigna ninguna

Casi toda herramienta de presupuestación pensada para la industria da por hecho que usted tiene una lista de artículos. Un taller de calderería no la tiene. No existe código de artículo para un poste de 2,4 metros en 316, ni para cuarenta soportes según el plano 4417 revisión C, y nunca va a existir.

Kabaido resuelve cada línea en un orden fijo y solo afirma un producto cuando de verdad encaja alguno. Cuando nada de sus datos coincide, y sin nada importado nada puede coincidir, la línea no falla ni recibe un precio adivinado. Llega a la oferta como una línea propia, con la descripción de la que se leyó y la cantidad que sí se indicó, esperando su cifra.

Usted la valora en la rejilla de la oferta igual que cualquier otra: un precio unitario, un descuento si la cuenta lo tiene, el tratamiento de IVA y un plazo. El total de línea, el subtotal y el margen salen de ahí. Lo que hizo la máquina fue leer y poner las líneas, que es justo la parte que le costaba la hora.

La lista de corte

Mándela en el estado en que llegó

Una lista de corte aparece como bloque de texto en el cuerpo del correo, como hoja de cálculo, como tabla dentro de un PDF o como las tres cosas en el mismo hilo. Ninguna necesita ordenarse antes.

Texto, exactamente como se envió
Pegue el cuerpo del correo directamente en una consulta nueva. Saltos de línea, abreviaturas, unidades mezcladas y la jerga propia del cliente sobreviven todos, porque la lectura parte del texto en bruto y no de una plantilla que usted tenga que rellenar antes.
La consulta en PDF
Adjúntela en PDF, hasta 4 MB. Las páginas que son escaneos y no texto se leen como páginas, así que una lista impresa, anotada a mano y escaneada de vuelta sigue saliendo en líneas.
Hojas de cálculo y tablas
Una hoja de cálculo o un CSV que llega a un buzón conectado se lee como tabla, una fila por línea, conservando los encabezados para que una columna de medidas no se tome nunca por una columna de cantidades.
Unidades normalizadas, el original se conserva
Milímetros salvo que el valor sea por naturaleza otra cosa, con el texto del cliente al lado de cada cifra. Un valor en pulgadas se convierte y la redacción de la que salió sigue visible.
Una cantidad que nadie indicó
Se mantiene sin indicar en lugar de darse por supuesta. Una línea que llega así a una oferta llega sin precio y dice por sí misma que no se dio cantidad, de modo que alguien tiene que rellenar las dos cosas antes de que salga.
El resto del hilo
Un mensaje posterior se lee como una precisión de la misma consulta y no como una nueva, así que una respuesta que llega tres correos más tarde aterriza en la línea a la que pertenece.

Cuando la consulta es escueta

Pregunta. No rellena el hueco.

La regla que gobierna toda la plataforma es citar o abstenerse, y en una oferta esa regla vale dinero.

Cada valor lleva el trozo de texto de origen del que salió, y un valor que no está en el origen no se produce. En la práctica eso significa que una consulta escueta da una línea escueta con preguntas al lado, y no una línea segura que resulta estar mal. Un atributo que falta aparece como faltante, en su propio color, sin nada detrás.

Las preguntas son concretas y se colocan sobre la línea a la que pertenecen. Qué calidad. Qué espesor. Es longitud de corte o medida acabada. Galvanizado después de fabricar o en bruto. Hay plano, porque el mensaje menciona uno y no venía nada. Vuelven como una lista que puede reenviar al cliente tal cual, de modo que el correo de seguimiento casi se escribe solo.

Cuando la plataforma sí propone un valor, lo dice con claridad. Un valor propuesto aparece como recomendación con el razonamiento técnico detrás. Un valor que ha tenido que suponer para que una línea pueda llevar precio aparece como suposición, con su base, y usted puede corregirlo ahí mismo o devolverlo a pregunta con un toque. Ninguno de los dos se presenta jamás como algo que dijera el cliente.

Lo que se niega a hacer

Seis sitios donde una suposición verosímil le cuesta dinero

Una oferta es un compromiso. En cada uno de estos puntos la respuesta honesta es arrastrar las palabras del cliente o preguntar, y eso es lo que ocurre.

Nunca convierte una calidad

La designación que escribió el cliente es la que se arrastra. Donde un nombre comercial tiene un equivalente normalizado, la relación se muestra como alternativa que usted puede aceptar, en vez de sustituirse por debajo.

Nunca convierte una mención en un número

Una clase de calidad de corte térmico, una clase de tolerancias generales y una clase de ejecución se capturan palabra por palabra. Cambian el precio y la documentación, así que se arrastran y nunca se interpretan como una tolerancia que el plano no indicaba.

Nunca inventa una referencia de plano

Un número de plano y su revisión son identidad. Cuando la consulta menciona un plano que no está, dice que falta y lo pide, en lugar de seguir sin él.

Nunca calcula un plegado

Ni tonelaje de prensa, ni pérdida al plegado, ni longitud desarrollada, ni ala mínima, ni holgura de punzonado. Eso sale de las tablas del fabricante de la máquina y del utillaje, y del plano. Cuando un plano cita una norma de pérdida al plegado, la mención se conserva y no se calcula nada a partir de ella.

Nunca adivina un calibre

Un número de calibre antiguo solo se convierte en espesor en milímetros si el propio cliente dio la equivalencia. Si no, pregunta, porque la respuesta depende del material y de la tabla.

Nunca inventa un precio ni una cantidad

Ninguna tarifa, ningún precio unitario y ninguna cantidad salen de la nada. Una línea sin precio esperando su cifra es una línea honesta. Una verosímil es un riesgo con su nombre encima.

Hablando claro

Tres cosas que esto no es

Conviene saberlo antes de enviar nada, porque una página que se lo calla se descubre más tarde.

No es CAD y no lee geometría. Un fichero DXF, DWG o STEP y la foto de un plano no se interpretan como un modelo: de ahí no se mide ni se valora nada. La cadena lee peticiones, no planos, y una imagen que llegue se devuelve como no leída en vez de saltarse en silencio. Lo que sí lee es el documento de la petición, incluido un PDF cuyas páginas son escaneos.

No es un motor de costes que sepa lo que cuesta su taller. No hay biblioteca incorporada de tarifas de mano de obra, precios de material o tarifas de acabado, ni una referencia que diga lo que debería valer un trabajo. Los precios son suyos, introducidos por usted, y el cálculo corre sobre ellos.

No es una comprobación estructural ni de fabricabilidad. Nada de aquí decide si un perfil es suficiente, si un procedimiento de soldadura encaja con la unión o si una pieza se puede plegar en su plegadora. Esos juicios siguen en manos de quien ya los asume.

De la consulta al pedido

Dónde encaja la lectura en el día

En el buzón, si lo quiere ahí
Conecte un buzón de Gmail o Microsoft 365 y las consultas nuevas se leen según llegan, con la respuesta preparada con su marca sobre el hilo original. El modo revisión viene por defecto, así que no sale nada hasta que usted lo diga, y el correo que llegó antes de conectar no se toca nunca. Cómo funciona el agente de correo
La oferta, el pedido y el cliente en el mismo sitio
Una oferta aceptada se convierte en pedido sin volver a teclear nada, y el cliente, el historial y la documentación quedan al lado en vez de en tres carpetas distintas.
La pieza que hace una y otra vez
Una pieza fabricada que configura una vez se puede guardar, y una consulta posterior por lo mismo aterriza en ella con su precio configurado y su plano. Ver el Design Engineer

Frente a la hoja de cálculo

Dónde ayuda y dónde no

Una hoja de cálculo que funciona es una respuesta legítima. Esto es lo que cambia y, igual de útil, lo que no.

Una consulta de calderería presupuestada a mano, comparada con la misma consulta leída por Kabaido.
TareaHoja de cálculo y buzónKabaido
Leer la consultaUstedSe lee por usted
Reescribir las líneasA mano, cada vezPuestas desde el original
Contrastar un valor con las palabras del clienteSubir por todo el hiloCada valor muestra su origen
Detectar lo que la consulta no diceSi se da cuentaListado como preguntas por línea
Unidades mezcladas y abreviaturasConvertidas de cabezaNormalizadas, original conservado
Calidades y menciones normativasReescritas, a veces malArrastradas literales
Tarifas de material, mano de obra y acabadoSuyasSuyas
Decidir lo que vale el trabajoUstedUsted
Producir el documento de ofertaTecleado otra vezGenerado, con su marca y enlace de portal
La consulta revisada la semana siguienteRehacer la mediciónReleída contra las mismas líneas
Leer geometría de un fichero CADSu CADSu CAD

Primeros pasos

Pruébelo con una consulta que ya haya presupuestado

No hay tarjeta al registrarse, y el plan Free no es una prueba temporal.

Paso 1

Regístrese y abra una consulta nueva

No hay nada que importar ni nada que configurar antes. La pantalla de consulta es lo primero que ve.

Paso 2

Pegue una cuya respuesta ya conoce

Una consulta que presupuestó el mes pasado, en el estado en que llegó. Compare las líneas que deja puestas con las que tecleó usted.

Paso 3

Valore las líneas y envíela

Ponga sus propias tarifas, genere el PDF y mande el enlace del portal. Si la lectura se dejó algo, díganos qué.

En la llamada pasamos una de sus propias consultas con usted, y lo que salga se lo queda.

Preguntas

Lo que preguntan primero los talleres

Mándenos la consulta que está presupuestando hoy

Péguela tal como llegó y vea volver las líneas puestas, citadas y listas para sus precios. Gratis, sin tarjeta, y funciona antes de importar un solo producto.